TERCER DOMINGO DEL T.ORDINARIO

TERCER DOMINGO ORDINARIO

1ªLct: Nehemías 8,2-4ª.5-6.8-10:Leyeron el libro de la ley y el pueblo estaba atento.

Sal.18,8.9.10.15:Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

2ªLct.:1ªCo.12,12-30:Vosotros sois el cuerpo de Cristo y cada uno es un miembro.

Evangelio:Lc.1,1-4;4,14-21: Hoy se cumple esta Escritura

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Toda la asamblea tenía los ojos fijos en El.”La misma presencia de Jesús es ya una manifestación o revelación de su persona dispuesta a articular un lenguaje que explicite aún más el corazón de Dios. Los signos no verbales de nuestra personalidad también son elocuentes. La mujer que tiene un mayor desarrollo de la intuición conoce a sus hijos hasta por el modo de andar. Aquella gente adivina el encanto personal y la autoridad de Jesús. El es la Palabra de Dios hecha carne que se apropia la figura del Siervo descrita por Isaías y asume la condición de evangelizador, esto es, dador de la noticia de salvación .Ante la asamblea lo solemniza así: Esta palabra se cumple hoy.

Jesús, Palabra de Dios, se expresa en un lenguaje que todos entienden y explica su palabras con signos de vida: curaciones, milagros…

Jesús entra en la corriente de la comunidad israelita, portadora de las promesas de Dios Esta comunidad guiada por Dios ha ido viviendo e interpretando su existir ,ha celebrado sus momentos sobresalientes y todo lo ha ido lentamente plasmando con palabras en Sagrada Escritura.

Jesús ha tomado la Sagrada Escritura en la sinagoga, la ha proclamado y con un HOY espléndido muestra “que el Espíritu de Dios está sobre mi” .Hoy realiza el sueño de tantos creyentes,”los anawim” que esperaban una intervención de Dios a su favor y que el Profeta Isaías adivinó como un Siervo de Dios.

Jesús, su persona, sus palabras y los signos que las explican es el Verbo de Dios hecho carne que reclama nuestra atención:”Este es mi Hijo amado, escuchadle”.Ese mismo Espíritu es el que presente en la asamblea va actualizando e instruyendo con la sagrada Escritura, Palabra de Dios escrita. Multitud de palabras para expresar la Palabra. Imaginaos que hubiesen podido desaparecer todos los libros de la Biblia y nos hubiese quedado el capítulo 1 de la epístola de San. Juan. Nos habría quedado toda la sustancia de la misma. Dios es amor(I Jn.4,8) es la gran revelación y es el resumen de todas las palabras escritas de la Sagrada Escritura.¡Qué dichosos somos de poder acceder al riquísimo depósito de la palabra de Dios que nuestra madre la iglesia distribuye a lo largo del año litúrgico¡¡Ojalá no sintamos ávidos de la Palabra de Dios que se ha encarnado y se encarna en el testimonio de tantos testigos del amor¡ Dios continúa hablando y actuando, Jesús continúa su acción mesiánica en su Cuerpo, la Iglesia, nosotros distribuyendo sus dones para el bien comúnPrecisamente S.Pablo nos habla del Cuerpo de Cristo, la Iglesia y los dones con que el Espíritu reviste para el bien de la comunidad: apóstoles, profetas, maestros, milagros, curaciones, beneficencia, gobierno

Hay una bonita leyenda…

TRES EDICIONES DE SUTRAS

Tetsugen, un alumno de Zen, asumió un tremendo compromiso :imprimir siete mil ejemplares de los sutras que hasta entonces sólo podían conseguirse en chino.

Viajó a lo largo y ancho del Japón recaudando fondos para su proyecto. Algunas personas adineradas le dieron hasta cien monedas de oro, pero el grueso de la recaudación lo constituían las pequeñas aportaciones de los campesinos. Y Tetsugen expresaba a todos el mismo agradecimiento, prescindiendo de la suma que le dieran.

Al cabo de diez largos año viajando de aquí ara allá, consiguió recaudar lo necesario par a su proyecto.

Justamente entonces se desbordó el río Uji, dejando en la miseria a miles de personas .Entonces Tetsugen empleó todo el dinero que había recaudado en ayudar a aquellas pobres gentes.

Luego comenzó de nuevo a recolectar fondos. Y otra vez pasaron varios años hasta que consiguió la suma necesaria. Entonces se desató una epidemia en el país y Tetsugen volvió a guardar todo el dinero en ayudar a loa damnificados.

Una vez más ,volvió a empezar de cero y por fin al cabo de veinte años, su sueño se vio hecho realidad.

Las planchas con que se imprimió aquella primera edición de los sutras se exhiben actualmente en el monasterio Obaku de Kyoto .Los japoneses cuentan a sus hijos que Tetsugen sacó ,en total, tres ediciones de los sutras, pero que las dos primeras son invisibles y muy superiores a la tercera.


En la Liturgia de la Eucaristía vemos zonas relevantes: la sede del sacerdote el ambón lugar para la proclamación solemne de la Palabra, el altar del sacrificio y del banquete ,el tabernáculo o sagrario y la asamblea. Hoy los fragmentos de la Palabra de Dios: del libro de Nehemias y del evangelio nos muestra el dignísimo lugar de la Palabra, el ambón para proclamarla con solemnidad pues es también nuestro alimento. Todos recordamos la expresión tan plástica del profeta que come la palabra:”se presentaban las palabras y yo las devoraba, eras tu palabra para mí un gozo y alegría de corazón porque se me llamaba por tu Nombre”(Jer.15,16) y su manducación hace arder sus entrañas ”Hijo de hombre aliméntate y sáciate de este rollo que yo te doy. Lo comí y fue en mi boca dulce como la miel”Ez.3,3). Así de vigorosas son las palabras de Dios”El Angel le dice a Juan:”Toma, devóralo; te amargará las entrañas pero en tu boca será dulce como la miel”(Ap.9,9).

Recuperemos la atención  y el estupor, ante la  solemnidad de la palabra como aquellos que  escuchaban con fervor la proclamación  del libro de la ley que hacía el sacedote Esdras .Que cada domingo resuenen estas mismas palabras:”hoy es un día consagrado a nuestro Dios. No hagáis duelo ni lloréis(porque el pueblo entero lloraba al escuchar las palabras de la ley).Y añadieron :Andad, comed buenas tajadas, bebed vino dulce y enviad porciones a quien no tiene…No estéis tristes pues el gozo en el Señor es vuestra fortaleza”

Nuestra madre la Iglesia en el Concilio Vaticano II dedicó una gran Constitución, Dei Verbum, a la Palabra de Dios y recientemente el Sínodo de Obispos se ha ocupado de la misma, Somos invitados a leer, meditar, interiorizar, contemplar la Palabra para encarnarla en la caridad. También nosotros estamos llamados a decir como Jesús: Esta palabra se cumple hoy en mi. Una palabra escrita visible y muchas palabras invisibles pero reales del amor la fe la esperanza.

Señor, que cuantos hemos recibido tu gracia vivificadora, nos alegremos siempre de este don admirable que nos haces

Published in: on enero 23, 2010 at 11:03 am  Dejar un comentario  

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